Indignados con Ebrard; un año de resistencia contra la Supervía de cuota en el sur del DF

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En el campamento de resistencia situado en la entrada del barrio de La Malinche, un intrincado laberinto de calles sinuosas, abandonado y casi derribado, se concentra la última barricada ciudadana que desde el 26 de julio de 2010 impide al holding ibérico OHL la construcción de una autopista urbana que conectaría la ciudad-fortaleza de Santa Fe con el circuito periférico del DF. Santa Fe, la zona que concentra la renta per cápita más alta de América Latina, es un antiguo vertedero de basura donde hoy, entre grandes residencias privadas y altísimas torres de alto standing, habita la nueva burguesía nacida del control financiero del estado que promovió, desde 1988, el presidente Carlos Salinas de Gortari.

Un selecto y poderoso grupo de intereses que quiere convertir la anexa zona montañosa de la delegación Magdalena Contreras -hábitat de vegetación alpina, ríos de agua limpia y poca densidad de población- en un nido de urbanizaciones de lujo, con vistas a la ciudad, desplazando la población obrera que ocupa estas colinas.

Y dentro de este plan de choque, orquestado por el gobierno local de Marcelo Ebrard cabe un nuevo socio de honor: En alianza con la inmobiliaria local Grupo Copri, Obregón-Huarte-Laín ha sido la adjudicataria directa, sin concursos ni licitaciones, del proyecto de autopista urbana de peaje. Concesión a 30 años para construir la denominada Supervía Poniente, que no sólo conectaría la congestionada área de Santa Fe con el periférico del DF sino que detonaría, previa expulsión de los vecinos pobres, una gran ola de especulación sobre suelo rural.

 

 

Rafael Martínez, vecino del barrio de San Bernardo, junto a La Malinche, es un jardinero indignado por la supeditación de los políticos a los intereses privados. Desde que el 6 de abril de 2010, oficiales judiciales comenzaron a repetir los decretos de expropiación de fincas entre 1300 familias del barrio de La Malinche, él se convirtió en uno de los líderes más destacados del frente cívico contra la autopista. “Lo peor del caso es ver cómo la izquierda que llegó al poder en 1997 se ha dedicado a plegarse a los intereses de los constructores, de la alta burguesía y de las multinacionales extranjeras. Y para más inri, con la llegada del Partido de la Revolución Democrática, la unidad de los vecinos se acabó. Comenzaron a comprar voluntades y gente surgida de estos mismos barrios se ha encargado de hacer el trabajo sucio a OHL coludiéndose con camellos, pandilleros y lumpen de todo tipo para amenazado los vecinos, obligarles a cobrar las miserables expropiaciones y dejar un barrio que había sido un símbolo de unidad y de lucha”.

 

 

Historias que recuerda Elvira Silva, una mujer de cincuenta años, que comparte la suerte del campamento de resistencia y que llegó a estos cerros en 1968, siendo una niña, después de que el huerto de sus padres fuera expropiado para construir, durante los juegos olímpicos, el circuito periférico que rodea la Ciudad de México. Como todos los pobladores, ella aprendió el duro trabajo de ir a buscar agua con su mula, acarrear sacos de cemento y construir un barrio habitable en medio de la nada. Formados por jesuitas que practicaban la teología de la liberación, ayudados por los vecinos de San Jerónimo Lídice, un pueblo acomodado, residencia de ex-presidentes, intelectuales y médicos, el barrio de La Malinche emprendió en 1991 la lucha contra el primer intento de construir una carretera que iba a unir Santa Fe y el sur de la ciudad.

 

Marcelo Ebrard y su jefe político, el regente del Distrito Federal, Manuel Camacho Solís (1988-1993)

 

Diecisiete años después, quien entonces era secretario del gobierno, Marcelo Ebrard ejerce de alcalde de la ciudad y sigue aplicando la ley del embudo: “No les importan los daños colaterales que generará la obra ni el informe de la Comisión de Derechos Humanos del DF cuestionando todo el procedimiento. Todo esto es una transa e incluso intentaron iniciar las obras sin permisos en regla ni el visto bueno de protección civil. Por eso estamos aquí, en acampada permanente, y por eso no nos han pueden sacar. Porque ellos mismos saben que la Supervía es ilegal y cada vez que vienen con los carabineros y los trabajadores de OHL somos dos mil vecinos, que al toque de las campanas, bajamos de las colinas e impedimos que comience la obra”, recalca Rafael Martínez. El 6 de abril concluyó el plazo legal para que inicien las obras y gracias a la resistencia del  Frente Amplio Contra la Supervía Poniente de Cuota en Defensa del Medio Ambiente las obras no iniciaron.

Elvira Silva, como todos, aguantará hasta las últimas consecuencias pero apenas este mes de julio OHL consiguió un préstamo para iniciar unas obras que no tienen avance real. Una señal que los vecinos van ganando. De momento las excavadoras y los carabineros no han desalojado a este grupo que no firma rendición alguna. En 2012 el alcalde del DF quiere postularse para presidente de México y anda armando campañas matrimoniales y publicitarias. Los desastres provocados por la deficiente operación de OHL en las obras del segundo piso del periférico pueden aminorar también la entrega de la ciudad a esta voraz multinacional.

 

Trabes caídas en Perfiérico Norte, este julio del 2011. Responsable: OHL

 

 

Puede que no tenga tiempo de reprimir a posibles votantes en tantas colonias de una ciudad que bulle de indignación en todas las delegaciones por las prácticas corruptas de sus delegados, la privatización de instalaciones municipales y el otorgamiento de concesiones carrerteras al cártel de las obras públicas que entre la española OHL, Ideal de Carlos Slim e ICA generarán muchos recursos para las aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrard pero convertirán el paso por las vías urbanas en una opción sólo para pudientes.

Entre las empresas que pagan la campaña y los barrios que resisten la embestida de la especulación, Marcelo Ebrard calcula los costos políticos pero como dijo el obispo de Saltillo  Raúl Vera este 25 de julio en la celebración del primer año de  Frente Amplio Contra la Supervía Poniente de Cuota en Defensa del Medio Ambiente “Nadie está en contra el progreso, pero estas obras de progreso son para el progreso de unos cuantos y desgraciadamente por todos lados se le ve su negociote que plantea toda una ganancia a costa de la dignidad humana”. El tiempo, pues, juega a favor de los vecinos. La Malinche vs. OHL. Una lucha que terminará siendo un ejemplo para una ciudadanía cansada del permanente abuso de poder de una administración que olvidó hace tiempo el sentido de la palabra izquierda.

 

Más información:

http://prociudad-procontreras.blogspot.com/

 

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2 comentarios en “Indignados con Ebrard; un año de resistencia contra la Supervía de cuota en el sur del DF

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