De momento se antojaba un informe de actividades de los funcionarios que acompañaron a Felipe Calderón en su tan esperado encuentro con el poeta y activista mexicano, Javier Sicilia.
Tanto el Secretario de Seguridad Pública como la Procuradora, defendieron su desempeño y el de su Jefe ante los señalamientos de la Caravana por la Paz que llegó con sus propuestas al Castillo de Chapultepec para llamar nuevamente a la Justicia y a la Dignidad.
Entre ambos –Calderón y Sicilia– hubo una serie de declaraciones, respuestas con un tono de diplomacia y momentos de fotografía.
Primero, Sicilia llamó a Calderón a pedir perdón por las víctimas mortales derivadas de su lucha contra el narcotráfico. El presidente aceptó pedir perdón pero recalcó que enviar a las calles a las fuerzas federales no era motivo de arrepentimiento.
EL ENCUENTRO EN FRASES
“Lo irresponsable hubiera sido no actuar. En eso Javier, tú estás equivocado”, respondió el primer mandatario ante el señalamiento del poeta por emprender “una guerra atroz y sin sentido” en las calles, donde casi 40 mil mexicanos han perdido la vida.
“Me duelen terriblemente los padres de familia que han perdido a sus hijos, los policías y militares caídos, cada una de las víctimas”, aseguró Calderón luego de escuchar las intervenciones de algunos de los 23 familiares de “víctimas de la delincuencia organizada, de policías, de militares y del aparato de justicia en general”, como describió Sicilia a los responsables de las muertes y desapariciones ocurridas en los últimos años.
“Sí, admitimos que son los criminales, los violentos y responsables de esa violencia. Es un error suponer que toda la maldad viene del Estado”, acotó Felipe Calderón como respuesta al señalamiento de que al interior del gobierno hay corrupción y malos elementos.
Ante ello, Sicilia dijo “sabemos, reconocemos la responsabilidad de los criminales, sin embargo, usted se lanzó a la guerra con instituciones podridas, cree que los malos están fuera y que los buenos, al interior”, enfatizó el activista al subrayar la corrupción imperante en las instituciones encargadas de procurar la justicia y la seguridad nacional.
Javier Sicilia agregó que episodios como el reciente caso de Jorge Hank Rhon o la impunidad que representa el no castigar a los responsables por los sucesos de la Guardería ABC son “un mensaje de protección criminal” por parte del Gobierno.
“Estamos entre dos fuegos: la corrupción institucional y los criminales”, lamentó el líder del movimiento social.
Finalmente, Calderón también lamentó su propia suerte al decir que sería “injustamente recordado” por este tema y no por “los hospitales, escuelas y carreteras que ha construido durante su mandato”.
Javier Sicilia se puso de pie, mostró una serie de escapularios, collares y rosarios que “no eran su nuevo look”, sino accesorios que la gente, a lo largo de la Caravana le había regalado “éste es el dolor de la Nación, señor presidente”, le dijo al darle un escapulario como símbolo de que “ahora le corresponde hacer justicia”.
El llamado de la Caravana por la Paz no fue otro que el pactado durante su movilización por el país: cambiar la estrategia de seguridad militarista, promover la seguridad y los derechos humanos desde la conciencia.
También propusieron la creación de un organismo ciudadano o “una comisión de la verdad o fiscalía de la paz”.
La respuesta de Calderón no varió, pues si acaso acordaron reunirse nuevamente dentro de tres meses, nunca dejó de defender y justificar la militarización del país.
Foto: CNN

Pedir una disculpa por los 40,000 muertos contradice la otrora recurrida consigna “Ni perdón ni Olvido Gobierno Asesino” usada ademas para reclamar los crímenes de omisión …. Por lo tanto esa disculpa solicitada apela a la legitimación de la fallida guerra de Calderón y de paso a la desmemiría. ( aunque creo que se pidió un monumento también)
Que país es este que al parecer necesita mas ídolos -caudillos que justicia verdadera!!!
Triste.
Hay que agradecer que las televisoras se mantuvieron en su estilo fascista de informar y no transmitieron completo y en vivo el encuentro entre Sicilia y Calderón. Porque le hubiera servido al presidente para ganarse muchos puntos de aceptación. Qué pena que las víctimas hayan sido, nuevamente, utilizadas para una campaña de total justificación de esta estrategia absurda de seguridad. Gracias a LeBarón que con toda dignidad, al darse cuenta del ambiente justificatorio y de alabanza al presidente, se atrevió a decir lo que esperábamos: que nadie está en la cárcel por asesinato, secuestro, crímenes colectivos, levantones, daños colaterales, lavado de dinero y un largo etcétera. A Sicilia sólo me queda decirle una cosa: NO NOS AYUDES, COMPADRE. Espero verte pronto con una beca en el extranjero y una buena pensión en la bolsa. El presidente ha de estar seguro de que te ganaste eso y más. Gracias por nada..