¡Soy puta, y qué!: marchan sexoservidoras en París

Sexo servidoras se manifiestan contra ley que pretende castigar a sus parroquianos

También en México D.F marcharán las sexoservidoras el 12 de Junio en protesta por la culpabilización de las víctimas de abuso sexual.

Por: Armando Segovia

Paris, 2 de Junio

Coincidiendo con el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales alrededor de unas 200 sexo servidoras, clientes y miembros de asociaciones civiles se reunieron en Paris a fin de protestar contra una ley que pretende sancionar con hasta tres mil euros y seis meses de cárcel a los clientes de la profesión mas antigua del mundo.

Al grito en español de “se ve, y se siente, las [sic] transvi están presente”, la marcha arrancó desde el distrito de Pigalle, epicentro cabaretero, teibolero y del privadito en esta ciudad rumbo a la Plaza de la Republica con pancartas que advertían en francés que el penalizar a los clientes pone a las prostitutas en peligro, y con mantas que exigían terminar con la clandestinidad y por ende, formalizar la situación laboral de las sexo servidoras dentro de un marco legal que regule esta actividad.

“Esta nueva ley que se pretende pasar no es mas que pura hipocresía”, señaló Emanuelle Malet del Partido Anticapitalista, quien dijo haberse aunado a la manifestación para reclamar que el gobierno francés reconozca a este gremio para que las prostitutas puedan recibir servicios sociales y que se incorporen a la economía formal.

En Francia la prostitución no es ilegal pero desde el 2003 existen leyes que prohíben y castigan con multas las actividades que la rodean, entre estas la de que un cliente solicite, o la de que una sexo servidora anuncie –incluso con su atuendo– el intercambio de sexo por dinero en la vía publica.

El hecho de no ser reconocidas, según Malet, significa que no califican para rentar vivienda, abrir una cuenta de banco y recibir servicios sociales que cualquier otro trabajador en Francia recibe.

“Ellas prestan una función social y su trabajo es legitimo”, dijo Jonas Lepail de la organización Act Up Paris, añadiendo que por eso se les debe de proteger sus derechos como ciudadanos.

Sin embargo, una de las cosas que más preocupa a Lepail y Malet es que si esta ley llega a ser aprobada en la asamblea, los índices de violencia contra las sexo servidoras aumentarán al tener estas que buscar lugares aislados y fuera del alcance de la protección de las autoridades.

Actualmente, y debido a las enmiendas impulsadas en el 2003 en contra de la prostitución, el aislamiento y la oscuridad que brindan los bosque de la ciudad sirven como lugar de encuentro para esta actividad. Sin embargo, no es sin el riesgo de que tanto servidor como cliente puedan ser asaltados, golpeados o incluso hasta perder la vida.

Es un riesgo y siempre se tiene miedo en los primeros minutos del encuentro

“No es fácil ser puta, mucha gente así lo cree, pero no lo es”, señaló Diana, un transexual ecuatoriano de 35 años de edad quien dijo haber salido de su país hace ya ocho años por la situación económica y por la discriminación que ahí recibía.

Según Diana, una de sus compañeras recibió una paliza en el Bosque de Boulogne (poniente de París) hace dos semanas la cual la tiene aún en estado de coma.

El caso no esta aislado, existen otros. Y sobresalta del testimonio de Diana un caso del año pasado en el cual primero golpearon con saña a una sexo servidora, para luego mutilarle un brazo y después darle muerte.

Al lado de Diana algunas 40 sexo servidoras latinoamericanas, se aunaron a la marcha, muchas como Diana portaban mascaras o maquillaje que las convirtió en personajes anónimos durante la convocatoria. Cabe mencionar que la mayoría de estas participantes opto por no disfrazar o tapar su rostro.

“Por lo general no hay problemas, la gente que nos busca son de todos y todas clases”,  dijo Lorena, otra ecuatoriana de 54 años de edad quien opto por no cubrir su rostro, pero que al igual que su paisana, prefirió  no dar sus apellidos.

Lo malo de esta ley, si es que llega a pasar, según una representante del Sindicato del Trabajo Sexual, STRASS por sus siglas en francés, es que les va a impedir a las trabajadoras que se independicen y que no dependan del crimen organizado.

“Las sexo servidoras no tienen los recursos para trabajar por su propia cuenta y por eso actualmente requieren de quienes si tiene dinero… la mafia”, dijo Sarah-Marie Maffesoli, abogada del colectivo Derechos y Prostitución, y representante durante la marcha del STRASS.

“Definitivamente, con esta ley ni se podrá garantizar la seguridad de estas trabajadoras, ni se disminuirá la trata de personas”, que según los políticos es el propósito de esta enmienda a la ley, puntualizó Maffesoli.

¿Y el cliente qué dice?

En la marcha una persona disfrazada de burgués, con un traje de tres piezas, sombreo de copa y gafas oscuras se autodenominó como el cliente numero uno de las prostitutas.

El hombre, que aparentaba una edad media de cincuenta años igual pudo ser administrador empresarial o profesor de universidad, lo cierto es que por la máscara hecha a mano, complementada con unas gafas –y que además garantizaba su anonimato– pudo haber sido cualquier ciudadano dispuesto a celebrar –en cualquier lecho– su irreverencia y falta del debido respeto por la moral sexual de las clases sociales de tendencia puritana.

 

Texto y fotos propiedad de Armando Segovia (¡con agradecimientos!). ¡Visita su blog! Licencia Creative Commons.

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